Elizabeth "Bessie" Smith nació en Chattanooga (Tennessee) el 15 de abril de 1894 y falleció en Clarksdale (Mississippi) el 27 de septiembre de 1937, era conocida como la "Emperatriz del blues", fue la cantante de blues más popular de los años 20s y 30s y la más influyente en los cantantes que la siguieron. Era hija de William H "Will" Smith y de Laura Owen, los cuales tuvieron nueve hijos y, Bessie era la pequeña de ellos.
Se quedó huérfana a los ocho años, viéndose obligada a cantar y bailar en la esquinas para poder sobrevivir. Su primer empleo de Smith fue de bailarina en la compañía Moses Stokes en un espectáculo en el que también trabajaba Ma Rainey, quien no le enseñó a cantar, pero que probablemente le ayudó a desenvolverse en sus comienzos. En 1912, uno de sus hermanos, Clarence le consiguió su primer contrato como profesional.
Comenzaría a desarrollar su propio espectáculo sobre 1913, en el teatro "81" de Atlanta, en 1917 fue descubierta en un club de Selma de Alabama, por Frank Walker (de la discográfica Columbia) y en 1920 había ya había conseguido ganar una reputación en el sur y a lo largo de todo el litoral este de Estados Unidos.
En 1923, cuando el blues comienza a vender discos, firmó con Columbia Records, y rápidamente trazó la línea de la Theater Owners Bookers Association. Su primera grabación fue "Down Hearted Blues", grabada en Nueva York en febrero de 1923, una canción escrita y registrada previamente por Alberta Hunter. Ese mismo año graba también "Jailhouse Blues", disco que, en cierto sentido, "señala la aparición del blues clásico".
Trabajando duramente en el teatro durante los meses de invierno y viajando el resto del año (tenía su propio vagón de ferrocarril), Smith llegó a ser la actriz negra mejor pagada de su tiempo. Realizó grabaciones junto a los artistas más importantes del momento, como Louis Armstrong, James P. Johnson, Joe Smith, o Fletcher Henderson. Con el gran Louis Armstrong grabó el tema, "St. Louis Blues", el cual constituye el epítome del blues clásico y destaca por el extraordinario equilibrio existente entre la interpretación vocal y el solo de corneta.
En 1929 protagonizó el cortometraje St. Louis Blues, en el que canta la canción, "St. Louis Blues", junto a los miembros de la orquesta de Fletcher Henderson, el coro de Hall Johnson y en un ambiente musical radicalmente diferente al resto de sus grabaciones, trabajó también en un fracaso de Broadway llamado "Pansy", un musical en el que toda la crítica coincidió en que ella era la única actriz que sobresalía.
Dotada de una voz profunda y expresiva, con una enorme intensidad y potencia, pronto pasó a ser la cantante de blues más famosa de su época. Con la llegada de la radio y los musicales de Hollywood en 1930, su carrera comenzó a declinar. Se refugió cada vez más en el alcohol, aunque continuó realizando algunas giras y cumpliendo sus contratos como cantante.
John Hammond la convenció para grabar cuatro temas para la casa Okeh en 1933, después de verla actuar en el night-club de Filadelfia. Estas iban a ser sus grabaciones finales, de gran interés dado que la banda de acompañamiento incluyó músicos de la Era del Swing de la categoría de Frankie Newton y Chuck Berry, incluso Benny Goodman, que se encontraba en el estudio colindante, se acercó para colaborar con una casi inaudible participación. Hammond no quedó satisfecho con el resultado, y prefirió poner en la cara B los viejos blues, pero "Take Me For A Buggy Ride" y "Gimme a Pigfoot" están entre sus grabaciones más populares.
Smith reanudó sus viajes agregando swing a su repertorio y logrando un cierto éxito.
El 26 de septiembre de 1937 sufrió un grave accidente de coche mientras viajaba a un concierto en Clarksdale (Mississippi). Se dirigía, a lo largo del estado de Mississippi, por la autopista 61 con su compañero y tío de Lionel Hampton, Richard Morgan. La llevaron al Afro-Hospital de Clarksdale, donde tuvieron que amputarle el brazo. Ya no volvió a recuperar el sentido y murió esa misma mañana.
Poco después de su muerte, Hammond armó un revuelo al criticar, en un artículo para la revista de jazz Down Beat, que Smith había sido rechazada en un hospital para blancos, sugiriendo que ella murió a causa de esto. Este rumor que se mantuvo por décadas, alentado en 1959 por la canción "The Death of Bessie Smith", de Edward Albee. Aunque las autoridades desmintieron en todo momento tales rumores, lo cierto es que Hammond nunca se retractó de su historia.
Cuando en 1972 el biógrafo Chris Albertson, para su libro "Bessie", consiguió una entrevista con Hugh Smith, uno de los doctores que la atendió en aquellas horas, este guardó silencio respecto a este hecho. La historia vuelve a repetirse en 1993 en el libro de Alan Lomax "The Land Where the Blues Began".
La influencia de Bessie Smith en otros cantantes ha sido muy significativa. Cantantes como Billie Holiday, Mahalia Jackson, Dinah Washington, Amy Winehouse o Janis Joplin reconocieron su influencia. En 1970, cuando fue descubierto el sepulcro sin nombre en el que permanecía su cuerpo, Joplin se ofreció para pagar de su bolsillo el coste de la lápida, que terminaría pagándola a medias con Juanita Green, quien dijo que ella debía los aciertos de su carrera a Bessie Smith.
Está sepultada en Filadelfia y su lápida careció de leyenda hasta 1970. En dicho año Janis Joplin costeó la actual placa, que la identifica por siempre, como "La Más Grande Cantante de Blues del Mundo que Nunca Dejará de Cantar".
Aquí os dejo aquí estos diez de sus temas que son imprescindibles para entender su música:
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